El valor de la tierra agrícola en Argentina revela una brecha con Brasil
El país cuenta con ventajas que muchos envidian: estabilidad geográfica, recursos naturales abundantes y ausencia de conflictos bélicos.
En las últimas tres décadas, el mapa del desarrollo en el Mercosur ha cambiado radicalmente.
Mientras que Brasil, Uruguay y Paraguay evolucionaron, la Argentina se quedó estancada.
Sin embargo, el país conserva un enorme potencial estructural en su mercado inmobiliario rural.
Según Roberto Frenkel Santillán (Bullrich Campos / CAIR), la tierra argentina ha mantenido una renta promedio del 6 % durante los últimos 25 años, lo que demuestra su solidez como activo, incluso en contextos inestables.
Argentina cuenta con ventajas naturales únicas —extensión territorial, estabilidad geográfica, diversidad climática y ausencia de conflictos— que podrían volverla muy competitiva si se logra un entorno macroeconómico más previsible y reglas claras.
Además, se destaca una nueva mirada hacia el valor agregado rural: muchos campos están incorporando tecnología, diversificación productiva y modelos más eficientes, lo que amplía su potencial más allá del valor de la tierra en sí.
Con apertura comercial, actualización legislativa y políticas que acompañen al productor, el país podría convertirse nuevamente en un polo atractivo para la inversión agroindustrial internacional.